Tal y como ya avanzamos en este artículo sobre la indústria 4.0, la Cuarta Revolución Industrial ya está aquí y ha venido para quedarse. El incremento del número de fábricas digitales o inteligentes, con procesos automatizados y controlados por robots es imparable. Se reduce la presencia y la supervisión humana en las fábricas, por eso podemos hablar de una nueva revolución industrial.

La primera fábrica 100% digital

En julio de 2015 nacía en la ciudad de Dongguan, en China, la primera fábrica sin trabajadores humanos. Es decir, la primera fábrica digital operada por robots controlados por ordenador. Donde antes trabajaban alrededor de 650 personas, ahora 60 trabajadores controlan  todo el proceso de producción desde un sistema de control central. Se prevé que en los próximos dos años, el número de robots aumente en un 1000%. Es decir, el 80% de los procesos automáticos de producción serán controlados por máquinas.

En búsqueda de la eficiencia, las mejoras en productividad y con el objetivo siempre de conseguir mejores resultados, la fábrica digital o inteligente, ha venido para quedarse.  Este ejemplo es un caso extremo. En la gran mayoría de casos la realidad és que el objectivo de la fábrica digital no és eliminar el trabajador. Conseguir una planificación integrada y mejorar el control de los procesos de producción son los dos objetivos primordiales.  Para ello, es fundamental comprender todas las fases de las cadenas de producción y modernizarlas en un entorno virtual que nos permita simular y visualizar todo el proceso. No se trata solamente de implementar un software que se adapte a las necesidades de nuestra empresa y que ayude a cumplir los objetivos de producción. Se trata de analizar los procesos, sistematizarlos y digitalizarlos. Es decir, la meta de esta nueva era industrial es crear un entorno virtual de trabajo donde se reduzcan los tiempos y los costos de producción. Conseguir mejores resultados para adaptarse a un mercado cada vez más competitivo y cambiante.

Esto no es nada menos que un cambio de paradigma en la industria : el mundo real de fabricación está convergiendo con el mundo la fabricación digital para que las organizaciones puedan planificar y proyectar todo el ciclo de vida de los productos y las instalaciones de producción digital.

Helmuth Ludwig , director general de Siemens Industry Sector, EEUU (2012)

Las claves de una fábrica digital

Si bien en base a nuestra experiencia en muchas plantas, creemos que la supervisión humana continuará siendo necesaria en gran parte de las fábricas, poco a poco se van desgranando los secretos de la fábrica del futuro.  ¿Cuáles son las claves de la fábrica digital?

  1. Flexibilidad y adaptabilidad. Las nuevas fábricas digitales deben ser fáciles de re-configurar. Es demasiado caro crear un software nuevo, por tanto si se quiere rediseñar algún proceso de producción, el software que la gestione deberá poder re-configurarse fácilmente y adaptarse a las nuevas necesidades.
  2. Capacidad de simulación. Si queremos que nuestra fábrica digital sea eficiente, deberá ser capaz, a medio plazo, de simular situaciones, y una vez superada esta fase, preveer situaciones y posibles fallos durante el proceso, que nos permitan anticiparnos y actuar antes de que sucedan
  3. Capacidad de autodiagnosis y solución de problemas. Lo ideal es que los nuevos softwares que integran las fábricas digitales sean capaces de detectar, diagnosticar y solucionar sus propios problemas sin la supervisión humana. Se ha demostrado que ante un problema en el proceso de producción, la intervención humana siempre resulta inefectiva y lenta. Para ello, nuestra fábrica digital deberá contar con buenos sensores, un software de diagnóstico potente, redes de comunicación rápidas y eficientes y unas interfaces flexibles, entre otros.

El reto

Si el objetivo es la optimización de recursos a todos los niveles (humanos y materiales), debemos ir un paso más allá. Y es que ya se está empezando a hablar  de la digitalización industrial en la nube. Instalar softwares en los distintos servidores es caro. En este caso, la innovación se presenta como nuestro mejor aliada. Un sistema que los pueda controlar a todos. Se reducen los riesgos, se aumentan los beneficios. La palabra clave es: interconexión de sistemas. Sin duda alguna, todo un reto para la nueva era de esta revolución industrial ya en marcha.